CONFERENCIA DE REVISIÓN DE DURBAN: DECLARACION DE LA SOCIEDAD CIVIL DE LAS AMÉRICAS
DECLARACION DE LA SOCIEDAD CIVIL DE LAS AMÉRICAS
DE CARA A LA CONFERENCIA MUNDIAL DE REVISIÓN DE DURBAN
Reunidos en Brasilia, del 13 al 15 de junio de 2008, nosotros y nosotras
afrodescendientes, pueblos indígenas, gitanos, mujeres, migrantes,
refugiados, desplazados internos, jóvenes, lesbianas, gays, travestis,
transexuales, bisexuales, personas con discapacidad, personas privadas
de libertad y personas viviendo con VIH y Sida.
MANIFESTAMOS QUE
1. La Sociedad Civil de las Américas enfatiza la importancia de la
Conferencia Mundial contra el Racismo como un evento significativo para
todas las victimas del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y
todas las formas conexas de intolerancia en las Américas.
2. A siete años de la aprobación de la Declaración y el Plan de Acción
de Durban, no obstante, a los esfuerzos de la Sociedad Civil y de
algunos Estados de la región, no existe la institucionalidad ni los
recursos presupuestarios necesarios para implementar los compromisos
establecidos, y los Estados no han creado las condiciones para una
participación efectiva y paritaria de la sociedad civil en el diseño,
implementación de las políticas.
3. Las mujeres siguen enfrentando el racismo, la discriminación y la
xenofobia por su condición de género, raza y etnia, su orientación
sexual, religión, edad, discapacidad, que se manifiestan en diversas
formas de abuso y explotación sexual, exclusión, trata, tráfico y
violencia doméstica e institucional.
4. Vivimos en un contexto en donde el incremento de los fundamentalismos
de índole religioso, económico e ideológico, que niega la diversidad
cultural y los derechos humanos para las víctimas del racismo se asocia
con el modelo de desarrollo neoliberal deshumanizado que tiene
consecuencias de múltiples formas de exclusión, pobreza, incremento de
la desigualdad, racismo y discriminación.
5. La violencia racial estructural que afecta a la gran mayoría de los
150 millones de afrodescendientes de la región es alarmante e
inaceptable, exigiendo acciones inmediatas, urgentes y comprometidas
tanto de los Estados como de las instituciones internacionales e
intergubernamentales.
Esta violencia racial, se manifiesta en desplazamientos forzados, criminalización de jóvenes, genocidio
justificado en la delincuencia o conflictos internos, inexistencia
políticas públicas, negación política, explotación social de jóvenes y
niñas, trata y tráfico de mujeres jóvenes, negación del derecho a la
inscripción e identidad jurídica, violencia contra las mujeres y
sobre-representación de jóvenes en el sistema penitenciario.
6. Prácticas similares son sufridas por personas a razón de su
orientación sexual e identidad y¬/o expresión de género, con el
agravante de que en muchos casos tales prácticas son avaladas legalmente.
7. Los pueblos indígenas somos poseedores de nuestras tierras y
territorios ocupados ancestralmente, sin embargo, los Estados vienen
implementando políticas públicas y permiten inversiones privadas para la
explotación de nuestros recursos naturales y conocimientos sin consulta
previa, libre e informada sin el consentimiento de los pueblos
indígenas, especialmente en lo relativo a la integridad de nuestro
territorio.
8. La propiedad de las tierras, territorios y territorios étnicos
incluida el suelo y el subsuelo, de los pueblos y comunidades
afrodescendientes están siendo amenazada por prácticas de concentración
del capital e inversiones privadas con consentimiento de los Estados,
ocasionando el desplazamiento forzado de comunidades enteras.
9. El despojo de nuestras tierras y territorios obliga al desplazamiento
de pueblos indígenas y afrodescendientes a centros urbanos incrementando
la pobreza integral, el racismo y discriminación en todas sus formas.
10. La inexistencia de políticas concretas que reconozcan el derecho a
la tierra, a la educación y la salud han puesto en riesgo la
sobrevivencia y sustentabilidad de las comunidades quilombolas,
palenqueras y cimarronas, tradicionalmente identificadas con la
ancestralidad africana.
11. La retirada de la Conferencia de revisión de Durban del gobierno de
Canadá y la falta de definición del gobierno de Estados Unidos, viola
sus compromisos con los tratados internacionales para cumplir con la
Convención Internacional para la Eliminación de todas las formas de
Discriminación, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y todos
los procesos multilaterales de las Naciones Unidas.
DEMANDAMOS Y EXIGIMOS A LOS ESTADOS
1. Realizar censos basados en indicadores concretos desagregados por
género, raza y etnia, con la participación de los pueblos indígenas y
afrodescendientes en todo el proceso que nos permita conocer la
situación en el marco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio hacia
el 2015.
2. Concluir con las negociaciones de la Convención Interamericana para
la Eliminación del Racismo y todas las Formas de Discriminación e
Intolerancia.
3. Ratificar el artículo 14 de la Declaración de la Convención contra el
Racismo para que el Comité de Eliminación de todas las formas de
discriminación racial tenga competencia de recibir quejas individuales
de racismo.
4. El diseño e implementación de legislación y políticas públicas
antidiscriminatorias con presupuestos adecuados y con la participación
de organizaciones sociales en la formulación, aplicación y evaluación de
las mismas.
5. Incluir en la Conferencia de revisión de Durban en Ginebra 2009 la
orientación sexual, identidad y expresión de género como motivo de
discriminación. Por otro lado, la garantía legal e igualdad jurídica del
libre ejercicio de la orientación sexual y de la libre expresión de la
identidad de género, donde los Estados democráticos y de Derecho
aseguren el goce pleno de los derechos humanos y a la ciudadanía por
medio del financiamiento de acciones afirmativas y políticas públicas.
6. A los Estados que son signatarios de la Plataforma y Plan de Acción
de Durban ser coherentes en su discurso y acciones internas con su
aceptación expresa de la existencia de dicha del racismo y
discriminación creando políticas pertinentes para combartirlo.
7. Impulsar y fortalecer políticas, programas y acciones participativas,
con valores democráticos que promuevan el desarrollo con identidadétnica cultural de la población juvenil afrodescendiente e indígena.
8. Desarrollar acciones efectivas como la consulta previa con
consentimiento previo, libre e informado para la protección de los
territorios ancestrales históricamente habitados por los pueblos
afrodescendientes e indígenas como los quilombos en Brasil, los consejos
comunitarios de comunidades negras y resguardos indígenas en Colombia.
9. Un debate amplio y efectivo que conduzca a las acciones concretas y
reformas legales necesarias para el fortalecimiento de las democracias
participativas paritarias, interculturales e intergeneracionales.
10. Desarrollo de políticas articuladas de enfrentamiento al racismo
ambiental en todas las agendas internacionales de cambio climático,
crisis energética, alimentaría, comercial, democracia, medios de
comunicación incluidas las nuevas tecnologías y nanotecnologías .
11. Respetar e incorporar la Declaración de las Naciones Unidas sobre
los Derechos de los Pueblos Indígenas (aprobado el 13 de septiembre del
2007), a las leyes nacionales como reconocimiento de la lucha lograda
por los pueblos indígenas para la superación de la discriminación y
racismo histórico y moral. Así mismo, exhortamos a los países que aun no
han ratificado la Declaración mencionada ni el Convenio 169 de la OIT lo
hagan efectivo.
12. Reformas estructurales en un plazo no mayor de 3 años a los sistemas
de judiciales y a los procedimientos penales que garanticen un acceso a
la justicia sin discriminación para los jóvenes afrodescendientes, así
como medidas efectivas que enfrenten la criminalidad y la brutalidad
policial.
13. La protección, restitución y administración del acervo y patrimonio
cultural de afrodescendientes incluyendo nuestros lugares sagrados,
nuestros lugares tradicionales de residencia, religiones tradicionales,
lengua, música, danza, conocimiento medicinal, monumentos y todas las
expresiones en todos los aspectos de nuestras culturas materiales,
intelectuales y espiritual.
14. Políticas públicas inmediatas que garantice los derechos de la
infancia y adolescencia afrodescendiente especialmente con relación al
acceso universal y permanencia en el sistema educativo que considere su
identidad cultural y el derecho a la no discriminación en el marco de la
Convención Internacional de los derechos de los niños.
15. Involucrar en las políticas públicas a los pueblos gitanos, y apoyar
la causa del pueblo Rom conforme a lo aprobado en Santiago en el 2000.
16. Desarrollar políticas públicas que incluyan el papel de los medios
masivos de comunicación como instrumento que permita visibilizar la
lucha contra el racismo, la discriminación, la xenofobia y otras formas
conexas de intolerancia.
17. Que conforme al mandato de la OMS Organización Mundial de la Salud)
se garantice el acceso universal a medicamentos y se fomente la
producción local para garantizar la calidad de vida de las personas
viviendo con HIV/SIDA. Así mismo, se promuevan insumos para la prevención.
18. Que los Estados de la región ratifiquen el articulo 14 de la
Convención contra el Racismo para que el Comité de Eliminación de todas
las formas de Discriminación Racial tenga competencia de recibir quejas
individuales de racismo. Adicionalmente que los Estados Americanos
atribuyan Estatus Constitucional a los tratados internacionales de
Derechos Humanos.
19. Que las Agencias de las Naciones Unidas en cada uno de los países y
a nivel regional involucren a la sociedad civil en los programas de
lucha contra el Racismo. Reiteramos que los gobiernos deben implementar
todas las acciones previstas en el Plan de Acción de Durban en la Región.
20. Que las Naciones Unidas apoyen y garanticen la participación
efectiva de la sociedad civil en la Conferencia de Revisión de Durban y
en todos los procesos preparatorios, incluidos fondos de apoyo para el
Foro de la Sociedad Civil y para la propia Conferencia en Ginebra 2009.
21. REITERAMOS NUESTRO COMPROMISO Y NUESTRA PARTICIPACION ACTIVA EM TODO
EL PROCESO DE REVISION DE LA CONFERENCIA DE DURBAN ASI COMO EN LA
IMPLEMENTACIÓN Y EL MONITOREO DE LAS ACCIONES DE LOS ESTADOS Y LAS
INSTITUCIONES INTERNACIONALES, ESPECIALMENTE LAS AGENCIAS DE LAS
NACIONES UNIDAS.
Brasilia, 15 de junio 2008
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