DENUNCIAN QUE LA EMPRESA INGRESÓ EN EL MADIDI, EL GOBIERNO LO NIEGA
Indígenas anuncian retención de motorizados de Petroandina
La Prensa
Las organizaciones de las comunidades indígenas mosetén, leco, tacana y chimán del norte de La Paz denunciaron ayer que la empresa petrolera Petroandina S.A.M. ingresó en el parque Madidi para hacer la inspección del área, tarea previa para determinar las líneas sísmicas de exploración.
Los dirigentes amenazan con retener los vehículos de la compañía que lleguen hasta el lugar.
El secretario de Recursos Naturales del Consejo Indígena del Pueblo Tacana (Cipta), Felzi Gonzales, señaló que la petrolera “tiene la línea sísmica ubicada en la parte del Madidi”, a donde “ya entraron para hacer la inspección”.
Añadió que esta demarcación recorre el sector del río Tuichi, el río Eslabón y el río Hondo. “Ésta va a afectar a la TCO (tierra comunitaria de origen) Apolo y una parte de la TCO Pilón Lajas, también la TCO de San José de Chupiamona, y nosotros como TCO Tacana estamos a unos metros”.
La denuncia la hizo ayer en una conferencia de prensa junto a la Central de Pueblos Indígenas del Norte de La Paz (Cpilap), el Consejo Indígena del Pueblo Takana (Cipta), la Organización del Pueblo Indígena Leco y Comunidades Originarias de Larecaja (PILCOL), la Organización del Pueblo Indígena Mosetén (OPIM) y el Consejo Regional Tsimane Mosetene (CRTM).
El director general de Gestión Social Ambiental del Ministerio de Hidrocarburos, Carlos Espinoza Serrano, informó a La Prensa que Petroandina firmó un documento con un compromiso de límite del área de exploración, que está alejado del Parque Nacional Madidi, aunque no supo precisar la distancia entre el área protegida y el trabajo petrolero.
Además, explicó que existen procedimientos para la inspección del área, tarea que fue hecha en la primera fase de exploración y que se efectuará otra en la segunda fase, pero no precisó la fecha en ambos casos. Aseguró que son las comunidades las que ejercen el control y no le llegó una denuncia al respecto.
El Madidi es la reserva natural de flora y fauna más grande de Bolivia que alberga el 90 por ciento de la diversidad de especies animales existentes en el país. Está dividido en dos sectores, el parque nacional y el Área Natural de Manejo Integrado, que es la zona de mayor protección.
La revista National Geographic describió el parque Madidi como una de las reservas mundiales de biodiversidad más grandes del mundo, y la ubica en el puesto 19 entre los mejores 80 destinos para hacer turismo.
Petroandina Andina SAM es una sociedad entre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA). Desde 2008 inició la exploración en el área norte de La Paz en su fase uno, en el bloque Lliquimuni.
En mayo, el Gobierno entregó la licencia ambiental para la fase dos, que corresponde a la sísmica, es decir la apertura de franjas en la zona y la explotación en puntos determinados, que inició el 5 de julio.
La Ley de Hidrocarburos establece que para obtener el permiso de la Autoridad Ambiental, el Gobierno debe gestionar la autorización de los pueblos indígenas. El artículo 118 de la norma y el Decreto Supremo 29033 señalan que se debe consultar de forma jerárquica a las organizaciones comunitarias.
El ministro de Hidrocarburos, Óscar Coca, afirmó, en una entrevista concedida a radio Patria Nueva hace dos semanas, que el Gobierno cuenta con este permiso firmado por más de 2.000 comunarios, además, que el Órgano Ejecutivo no permitirá que se haga exploración petrolera en las áreas reservadas.
El bloque Lliquimuni abarca también una gran parte del área reservada Pilón Lajas.
El representante de PILCOL, Jhonson Jiménez, aseguró que de las 33 comunidades miembros de su organización, el Gobierno sólo consiguió el permiso de tres (Tomachi, Cuyapi y San Juanito), pero sin hacer la consulta a los comunarios.
“Cada comunidad tiene entre 500 y 600 comunarios, en la nuestra somos más de 9.000”.
Los dirigentes aseguran que hay firmas de niños de las comunidades donde no contaron con la participación de los comunarios y que se conformó una dirigencia paralela a la organización.
Covendo apoya los trabajos
El cacique de la comunidad Covendo en el norte de La Paz, Enrique Romero, aseguró que cada comunidad de la zona hizo las consultas respectivas y aprobó los trabajos de exploración petrolera por parte de Petroandina.
“Queremos hacer conocer al país que eso no es cierto (que no hubo consenso por el plan), cada pueblo hizo la consulta con todos sus bloques, bases y todas las comunidades en general, además de participar en la primera exploración sísmica”.
El dirigente indígena denunció que organizaciones no gubernamentales (ONG) de la región proporcionaron información errónea, sin consultar con miembros de la comunidad.
Subrayó que “el Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Fobomade), una de las ONG que fueron contra nosotros, está diciendo que el pueblo mosetén no está de acuerdo con la explotación. Eso es falso”.
El representante de Central de Pueblos Indígenas del Norte de La Paz (CPILAP), Florencio Paredes, dijo que en Covendo el Gobierno buscó a un cacique para que Petroandina reciba la licencia ambiental, lo que no fue consultado a la comunidad.
Cronología de los hechos
El 21 de octubre de 2008, YPFB Petroandina S.A.M. presenta la ficha ambiental del proyecto de Exploración Sísmica 2D Bloque Lliquimuni Fase 2
El 24 de octubre de 2008, el Ministerio de Hidrocarburos y Energía emite el dictamen sobre el proyecto Exploración Sísmica 2D Bloque Lliquimuni Fase 2, determinando que este proyecto corresponde a la categoría uno.
El 24 y 25 de octubre de 2008, el Ministerio de Hidrocarburos y Energía participa en la Asamblea Consultiva convocada por la CPILAP, en la localidad de Guanay (Nor Yungas).
El 29 de octubre de 2008, la CPILAP hace conocer al Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, al Vicepresidente y a varios ministros (incluido el de Hidrocarburos y Energía) las resoluciones adoptadas en la Asamblea Consultiva, en la que se plantearon siete condiciones previas para la realización de la consulta y participación.
En enero de 2009 se llevan a cabo varias reuniones con el INRA y el Viceministerio de Tierras para la atención al primer requerimiento de la CPILAP. El 30 de enero de 2009, en el auditorio del Palacio de Comunicaciones, se desarrolla la reunión para responder a la demanda de tierras, firmándose como resultado un acta entre el INRA, el Viceministerio de Tierras y la CPILAP.
En esa reunión se analiza el ingreso de la YPFB Petroandina S.A.M. a las TCO Mosetén y Leco de Larecaja, con la única finalidad de recoger información para la elaboración del Documento de Información Pública (DIP), pero la CPILAP no dio ninguna respuesta.
El 20 de febrero de 2009, en una reunión con el Ministro de Hidrocarburos y Energía, el Ministro de Aguas y Medio Ambiente, el Prefecto de La Paz y los viceministros de Tierras y de Medio Ambiente, Biodiversidad y Cambios Climáticos se acordó tratar las demandas de la CPILAP en dos mesas de trabajo (de hidrocarburos y de tierras), dando prioridad al ingreso de la empresa YPFB Petroandina S.A.M. a las TCO mencionadas para el relevamiento de la información sobre el DIP.
Desde el 22 de marzo, el Ministerio de Hidrocarburos y Energía asiste a invitaciones de las comunidades Villa Concepción, San José e Inicua Bajo.
El 5 de mayo de 2009, Petroandina S.A.M. presenta al Ministerio de Hidrocarburos y Energía el DIP para el inicio del proceso de consulta y participación.
Más datos
El proyecto en el norte de La Paz tiene el objetivo de encontrar reservas de petróleo.
Con esto, el país aumentaría su producción de gasolina, diésel y gas licuado de petróleo.
El incremento de estos combustibles ayudará a satisfacer la demanda nacional.
Invasión petrolera
Extractado de "Ya están perforando en territorio indígena Mosetén y en breve empezarán las detonaciones" publicado por Bolpress - Nota de Pablo Cingolani y Patricia Molina
Lo que hemos visto son comunidades invadidas por los petroleros.
Campamentos por todos lados, vagonetas y camionetas, buses y camiones de la empresa yendo y viniendo, hombres vestidos de naranja pululando como hormigas (el naranja es el color de los uniformes de la Geokinetics).
Equipos de trabajadores que ni siquiera han pedido permiso a los moradores de las comunidades y se han puesto a trabajar como si fueran de su propiedad.
Vimos líneas sísmicas tendidas a través de las casas de las comunidades. A través de los patios de las casas, ¡donde juegan los niños!, a través de los baños higiénicos, de las canchas de fútbol.
Vimos mojones de las líneas sísmicas, con su señalización en cintillo rojo (que significa explosión) a metros donde vivían hombres o mujeres en paz y tranquilidad, hasta que llegaron los hombres de naranja.
Vimos como esas mismas líneas sísmicas, se internan en el monte virgen, y ya han cortado árboles y deforestado, abriendo espacios brechas y para las compresoras, que exceden los estipulados. ¿Vieron algún chaco (sembradío) por ahí?- nos preguntaban los comunarios intrigados. No, decíamos: era bosque no intervenido, respondíamos, después de haber recorrido kilómetros de la línea.
En un caso, vimos asombrados, con los pobladores que la denunciaron, como la línea sísmica iba directamente hacia la vertiente de la comunidad, hacia su único ojo de agua, situado cerro arriba.
Oímos su relato acerca de que no hay ningún acuerdo, ni compromiso, ni nada para respetar dicha fuente del vital elemento.
Que nadie les ha garantizado lo que va a suceder, ni menos hablado de compensaciones en caso de desastre.
Que, en realidad, es lo que ellos temen. No sólo por el agua, sino porque, desde que llegaron los de la empresa (y sin pedir permiso) y encendieron las máquinas, no ven más aves (el ruido es incesante), ni tampoco animales (que cazaban para alimentarse), ya que ni siquiera los dejan acercarse al bosque. A su bosque.
Cuiden a los niños, les dicen los de la empresa, porque aquí hay explosivos: como si ellos tuvieran la culpa de todo este descalabro a su vida pacífica y armoniosa con la naturaleza de siempre.
¿Qué pasaría, nos angustiamos, si un niño va y pasa y pisa por donde dicen que no debe? ¿Por qué tanta locura?
Cuiden a los niños: y los helicópteros que sobrevuelan la zona todo el día, todos los días. (Se puede ver en video en http://www.youtube.com/watch?v=8Q5iuyaI0Pg)
Seguimos escuchando: que ellos no fueron informados de nada de lo que está sucediendo.
Que algo, alguna vez, les dijeron pero que nadie les contó que esto iba a ser así.
Para empezar que los de la empresa se iban a instalar, así nomás, dentro de ¡la cancha de fútbol de la comunidad!
¡Y que te la van a volar, hermano! En Villa Concepción, hemos encontrado uno de los mojones de la línea sísmica en uno de los laterales de la cancha, a menos de doscientos metros de las casas. Y no era el palo del corner: sino uno de los malditos mojones con cintillo rojo.
Pero vimos más, y tan doloroso como lo antedicho. Vimos dirigentes perseguidos. Dirigentes que no pueden dormir en sus comunidades, con su mujer y sus hijos. Porque los hostigan, los insultan o los pegan. Vimos familias divididas y peleadas entre sí, el padre con el hijo, el hermano con el otro hermano, por culpa de todo esto.
Vimos no sólo dirigentes hostigados y familias distanciadas, sino comunidades enteras asediadas. Como lo que sucedió en Simay, la noche del 15 de julio. (Pueden verlo en un video, si entran a http://www.youtube.com/watch?v=g7G_oYDpKlQ)
Vimos, oímos, sentimos la división absurda de un pueblo indígena. De un pueblo que preexistía a la colonia, a la república, a Bolivia, a todo: un pueblo que ahora que tenemos Estado Plurinacional creíamos que iba a estar más fortalecido que nunca, más unido que nunca, más orgulloso de su cultura, más arraigado en su cosmovisión.
Nos preguntamos: si esto no es una invasión/una agresión/un avasallamiento a las comunidades indígenas... ¿qué es?
La gente está alterada, intranquila, temerosa. La gente no esperaba esto: les hablaron vagamente de "desarrollo" y de "progreso". Nunca de lo que está pasando: algo mucho más peligroso y dramático que esas palabras de por sí peligrosas y dramáticas.
Nos preguntamos: ¿qué va a pasar cuando empiecen las detonaciones? ¿Qué va a pasar cuando la dinamita estalle?
Los hermanos, que nunca fueron informados acerca de los impactos negativos que traería aparejada la actividad petrolera, ya se lo están imaginando.
Y ellos y nosotros, o sea todos los que somos concientes del daño que se le está causando a los Mosetenes, estamos no sólo preocupados, sino horrorizados.
Petróleo o derechos de los pueblos
No hay ninguna razón que alcance para justificar lo que estamos describiendo (e invitamos a todos a acudir a las comunidades Mosetenes para certificarlo) ya que ninguna paradoja se resuelve.
Y lo que está pasando en la Amazonía Sur de Bolivia es paradojal, ya que todo lo anotado sucede en el marco de la vigencia del primer Estado Plurinacional del mundo, encabezado por Evo Morales Ayma, el primer presidente indígena de la historia boliviana.
Que el ministro Coca desmienta que la empresa que está operando es la norteamericana Geokinetics.
Que el ministro Coca desmienta que esta empresa está operando en territorio indígena.
Que el ministro Coca desmienta que las comunidades no entienden lo que está sucediendo, que se está alterando su modo de vida, que se están violando sus derechos humanos.
Que el ministro Coca desmienta que hoy en Bolivia vale más un deplorable estudio sísmico para buscar petróleo que los derechos del pueblo indígena Mosetén.
Las paradojas no se resuelven. Es la historia de los pueblos la que siempre encuentra su propio cauce.
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