El agro teme influencia venezolana en Gravetal
Inversión. Entidades agroproductivas y empresariales desconfían de las acciones que pueda desarrollar la nueva empresa de capitales venezolanos en el sector oleaginoso. La CAO hoy analizará el tema
El Deber
Puerto. Gravetal opera sus barcazas de exportación en el Canal Tamengo
René David Moreno
El agro cruceño ve mal y con desconfianza que Gravetal, unas de las cuatro grandes empresas oleaginosas de Santa Cruz, haya sido absorbida de manera mayoritaria por capitales venezolanos. Entidades como la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) y la Confederación de Empresarios de Bolivia (CEPB) anunciaron que evaluarán esta nueva situación que se presenta en el país, dado que también en otras áreas económicas hay incursión de los petrodólares de Hugo Chávez.
Monómeros Colombo Venezolano SA compró el 77,5% de las acciones de Juan Manuel Osorio en Gravetal Bolivia, con lo que ahora tiene las riendas de esta firma boliviana. Monómeros es de propiedad de Pequiven (Petroquímica de Venezuela SA), la que a su vez es subsidiaria de Pdvsa (Petróleos de Venezuela).
Vicente Gutiérrez, director de la CAO y presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), manifestó que esta situación “es un retroceso para el agro cruceño, pues la inversión venezolana se circunscribe dentro de las políticas del ALBA” (Alternativa Bolivariana para Nuestros Pueblos de América), que impulsa el mandatario venezolano.
Por ello, sostuvo que en la reunión de hoy de la CAO se abordará esta temática, pues es de interés y de preocupación de los agroproductores cruceños.
Elio Saucedo Sánchez, ex dirigente de la Federación de Productores de Leche (Fedeple), sostuvo que la situación es muy delicada, pues los capitales vienen del país que apoya al Gobierno de Evo Morales, gestión a la que acusó de destruir sistemáticamente al sector agroproductivo de Santa Cruz. “Es una mala seña para el sector agropecuario”, reflexionó.
Ernesto Antelo, presidente del Instituto de Comercio Exterior (IBCE), dijo que si la inversión venezolana permanece en el ámbito económico-financiero, traerá beneficios y proyecciones para el país, pero que si trata de una acción política-ideológica, “vamos a tener mayor confrontación y mayor presión para el sector productivo soyero”.
Antelo dijo que espera que el nuevo inversionista de Gravetal siga el plan de esta empresa de instalar una fábrica de biodiésel y apoye la ampliación de la producción de soya en el departamento de Santa Cruz. Indicó que el IBCE evaluará, de manera técnica, lo que significará el proceso que va a desarrollar Monómeros en el sector oleaginoso cruceño.
Fernando Antezana, primer vicepresidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), dijo que "el hecho de que sean capitales venezolanos, indudablemente que nos induce a cierto tipo de análisis reflexivo, porque en una época en que el Gobierno da claras señales de estatizar la economía boliviana, no se explica cómo es posible que vengan capitales a invertir en estas circunstancias".
Crhistian Sattori, de la Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro), expresó que "hay una desconfianza (en las acciones) venezolanas en el país, lo cual no es una situación que se dé con capitales de otros países de Sudamérica y del mundo".
Eduardo Bracamonte, de la Cámara Nacional de exportadores (Caneb) dijo que esto parece ser parte de un plan de compra de empresas estratégicas en diversos sectores, tal como sucedió con Prodem y ahora con Gravetal.
El economista Juan Carlos Rau apuntó que “las inversiones que vengan a crear empleo, en un marco de competencia transparente, siempre serán bienvenidas. Lo que hay que cuidar es que estas inversiones no sean de competencia desleal o que gocen de ciertos favores o privilegios”.
Por su parte, Demetrio Pérez, vicepresidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), sostuvo que si la inversión venezolana en Gravetal ha llegado con buenas intenciones, puede ayudar a que las industrias paguen un precio justo a los productores y que se mejore la relación de los productores con algunas agroindustrias.
Analista dice que Venezuela sienta presencia
La politóloga Ximena Costa sostiene que hay un interés de Venezuela, del proyecto bolivariano, de sentar presencia con sus capitales en Bolivia, ya sea a través del Gobierno nacional, o de la compra de medios de comunicación y ahora con el tema empresarial.
Pone en duda, también, la actitud de algunos empresarios, como los dueños de medios de comunicación, que por obtener la propaganda oficial, bajan las críticas al Gobierno.
Costa cita igualmente a los empresarios despolitizados que primero piensan en sus ganancias, antes de constituirse en una élite con una propuesta política.
La venta de las acciones de Juan Manuel Osorno (77,5%) a Monómeros, fue hecha pública por el gerente de Gravetal, Jorge Arias Lazcano, al semanario Número 1.
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