Bolivia -
Obreros, campesinos y organizaciones populares hicieron fracasar el paro oligárquico
Escribe: Miguel Lamas desde Buenos Aires - Argentina (www.izquierdasocialista.org)
El paro convocado por la llamada "Media Luna", de los los Comités Cívicos de Santa Cruz, Tarija, Cochabamba, Beni y Pando, se lanzó formalmente en 6 departamentos.
Pero fue de muy parcial cumplimiento y de hecho desacatado por las mayorías populares.
La acción mostró todo el odio antipopular de la oligarquía y su "juventud cruceñista" que salieron a atacar a vendedores ambulantes, a destruir pequeños comercios y a golpear a trabajadores en las calles.
Facaso parcial del paro
Según informa www.constituyentesoberana.org y www.bolpress.com, "Dos aspectos resaltan en el informe de evaluación de media jornada de paro que brindó el ministro de Gobierno Alfredo Rada:
1. El paro de la media luna fue signado por la violencia, especialmente en Santa Cruz y en menor medida en Cochabamba, Trinidad y Tarija, y
2. la movilización no fue cohesionada y consistente en los seis departamentos, como anticiparon los líderes cívicos...
el paro de hoy ha sido repudiado por una gran mayoría de organizaciones sociales...
Solo así se explica por qué funcionarios de la Prefectura tuvieron que salir a las calles de Tarija para hacer cumplir el paro y por qué las huestes ultraderechista Unión Juvenil Cruceñista (UJC) apalearon gremialistas del mercado Abasto de Santa Cruz que se negaban a suspender labores.
"En su afán de hacer cumplir el paro a la fuerza, los jóvenes de la UJC en la madrugada de este martes patearon las puertas de los negocios, se robaron productos y enseres, y golpearon a los comerciantes.
Los gremialistas se organizaron para defender sus puestos de trabajo y enfrentar los unionistas, quienes, al momento de fugar, atropellaron al vendedor de verduras Miguel Perez Condori.
Se vió al vehículo que lo embistió en instalaciones del Comité Pro San Cruz, con el parabrisas roto, informó la agencia ABI.
Por otro lado, la Prefectura de Cochabamba organizó grupos de choque que bloquearon e instalaron barricadas en las vías de la ciudad para obstruir el tráfico vehicular.
En Tarija, los vendedores del mercado campesino fueron agredidos por funcionarios de la Prefectura".
El paro no existió en el campo, suburbios de población trabajadora y ciudades chicas: "El grado de acatamiento en la ciudad de Tarija es del 50% y en provincias del mismo departamento del 10%.
En Cochabamba solo cumple el paro el 30% de la ciudadanía, mientras que en las provincias (Sacaba, Chapare, Independencia, Valle Alto, entre otros) el porcentaje de cumplimiento apenas llega al 10%".
En Santa Cruz... Los habitantes de las zonas consideradas “rebeldes” plantarán un “mojón de la ciudad igualitaria” en la ciudadela Andrés Ibáñez como símbolo de oposición a los empresarios “fascistas, vendepatrias y separatistas” del Comité Cívico. En Yapacaní, San Julián, Cuatro Cañadas, Puerto Quijarro y otras poblaciones del área rural de Santa Cruz las actividades fueron normales, mientras que el paro fue parcial en San Ignacio de Velasco, Guarayos, Montero y Vallegrande".
"En Pando trabajaron con normalidad todas las dependencias públicas, la Alcaldía y el mercado campesino de Cobija".
La peligrosidad de la derecha
El supuesto objetivo del paro era la lucha "por la democracia". ¡Nada menos! Ellos que desconocen los resultados de todas las últimas elecciones, que pretenden que "democracia" es que gobierne la minoría, que fueron los que apoyaron a todas las dictaduras y que se robaron la tierra pública en complicidad con estas.
El objetivo real es golpear al gobierno de Evo Morales, aprovechando las numerosas concesiones que les dió, para obligarlo a más. La Constituyente está paralizada por la oposición de derecha que reclama la "capitalidad" para Sucre.
El objetivo estratégico derrotar al proceso de movilización revolucionaria que vive el pueblo boliviano desde la "guerra del agua" del 2000, que derribó al presidente neoliberal Sánchez de Losada, a su sucesor Carlos Mesa, y llevó al gobierno al MAS de Evo Morales.
Ante la ofensiva derechista, el gobierno responde con lamentos. El vicepresidente García Linera dijo recientemente que quería gobernar con la oligarquía.
La paradoja de todo esto es que los promotores del paro, autotitiulados "demócratas" no solo perdieron por paliza las elecciones, todas, incluida la votación nacional sobre autonomías, sino que su autoridad es ilegítima.
Gobiernan prefectoras con una "autonomía" acordada con Evo Morales, pero que es inconstitucional. Según la actual constitución el presidente Evo Morales podría destituirlos a todos por un simple decreto, porque la Constitución vigente establece que los prefectos los nombra el presidente de la república.
Así de simple.
Esto se los recordó, con mucha delicadeza, el vicepresidente García Linera, llamándolos a apoyar el reinicio de labores de la Constituyente, porque de lo contrario tampoco podrían aprobarse las autonomías.
Pero las autonomías departamentales es algo que impusieron de facto los oligarcas de la tierra para robarse los recursos naturales, incluida la tierra.
Por eso no quieren ni oir hablar de autonomías de los pueblos originarios, ya que se desmembrarían los actuales departamentos, y se les acaba el negocio. En el oriente, los guaraníes viven sobre la principal reserva de gas de Santa Cruz y piden su autonomía.
Lamentablemente el gobierno de Evo Morales no hace valer la mayoría que tuvo en las elecciones y que sigue teniendo según cualquier medición de opinión, de por lo menos el 60% de la ciudadanía. No hace valer la mayoría que tiene en la Asamblea Constituyente. Acepta los repetidos chantajes y violencia de la oligarquía.
Esto los envalentona y los hace más peligrosos. Han constituido grupos fascistas que se entrenan y dispuestos a atacar a los trabajadores. El alcalde de Santa Cruz llamó en un discurso público a dividir el país. Quieren quedarse con las mejores tierras y las zonas petroleras y "desembarazarse" de los "indios" del altiplano.
Como lo hicieron valientemente los "gremiales" y campesinos de de Santa Cruz, hay que organizarse para enfrentar y derrotar a la oligarquia y sus bandas fascistas.
Las organizaciones obreras y campesinas, la central campesina CSTUCB, las Federaciones del Trópico de Cochabamba, la COB, las organizaciones de los pueblos originarios, tienen en conjunto un enorme poder de movilización.
En enero del año pasado la movilización popular expulsó del poder al prefecto de Cochabamba, al fascista Manfred Reyes Villa. Pero Evo Morales lo devolvió al poder y frenó la movilización.
El mes pasado se realizó el gigantesco cabildo abierto de 2 millones de personas en El Alto para oponerse al traslado de la capital. El próximo 10 de septiembre la CSTUCB, central campesina, las Federaciones Cocaleras del Trópico, la CIDOB (pueblos originarios de Oriente) y otros convocan a marcha a Sucre para exigir el funcionamiento de la Constituyente.
Está cada vez más claro que el gobierno de Evo Morales cede una y otra vez a la derecha, que busca un imposible acuerdo de "reparto del poder y riquezas" con una oligarquía racista que tiene detrás al imperialismo. Por eso la nacionalización de los hidrocarburos terminó dejando con el control del negocio a las multinacionales.
Es cierto que pagando muchos más impuestos que antes, pero el reclamo popular era nacionalización. Y esto es lo que hace falta. Por eso la ley de tierras es suficientemente ambigua como para permitir todo tipo de maniobras de la oligarquía para conservar sus tierras mal habidas.
Es urgente desarrollar la movilización independiente y unificada de las organizaciones sociales, obreras, populares, campesinas y originarias, para aplastar a la derecha e imponer la Agenda de Octubre (nacionalización de hidrocarburos) y la revolución agraria. Todas las organizaciones sociales latinoamericanas deben informarse, informar y solidarizarse con la lucha del pueblo bolviano. Ahí se decide mucho de nuestro futuro.
30 de agosto 2007
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