CAMBIO | La elección de Barack Obama como nuevo presidente de Estados Unidos alentó en el país esperanzas, pero por el lado, es vista con mucho escepticismo debido a las continuas fricciones entre los gobiernos de ambos países
Guzmán: "Bolivia no debe esperar nada del nuevo Gobierno de EEUU"
Por: Jenny Cartagena T.
Extractado de Los Tiempos
Barack Obama, presidente electo de EEUU, durante un discurso en la campaña electoral.
Para el ex embajador de Bolivia en Estados Unidos Gustavo Guzmán, los bolivianos y el país en general deben esperar poco o nada del nuevo presidente electo de Estados Unidos Barack Obama, debido a que se desconoce cuál será su política y planes con relación a los países latinoamericanos y si el "cambio" que anuncia va a ser favorable para el país.
Según Guzmán, quien tuvo que dejar Estados Unidos tras la respuesta que dio este país a la expulsión de su embajador en Bolivia, Philip Goldberg, hablar de mejores o peores relaciones con ese país como resultado de la asunción de Obama es demasiado pronto. "No sé si es una buena noticia para Bolivia y América Latina, la respuesta considero que se dejará esperar todavía buen tiempo".
Agregó que no se puede desconocer que Estados Unidos ha fortalecido su democracia después de ochos años de catástrofe y que Obama es un candidato extraordinario por su propia historia, pero a partir de eso asegurar que es lo mejor para America Latina, puede ser un error", habrá que ver lo que es capaz y lo que va a hacer.
Por la situación crítica que tiene enfrente EEUU, precisó Guzmán, los bolivianos no debemos pensar en que debemos esperar algo especial o en particular del nuevo gobierno, porque no anticipa "nada distinto" y con seguridad antes de mirar a América Latina, se abocará a resolver sus problemas internos y aquellos otros temas externos urgentes que tiene pendientes, el caso de Irak.
Tampoco dijo que considera que Bolivia tenga que ir al encuentro de Obama en busca de algo, porque las condiciones de Bolivia y de muchos de los países de América Latina, ya no son las mismas de hace un par de años y ahora pueden tomar sus propias decisiones, "autodeterminarse" y crear escenarios que permitan un nuevo relacionamiento con la Casa Blanca, donde América Latina no sea más el "patio trasero" de EEUU.
Además anotó que Obama en toda su campaña no ha hecho referencia a sus planes con América Latina y en lo poco que dijo repitió algunas "viejas frases". Por la posición que han tenido con la región los demócratas de ese país y del que es parte Obama, no se puede pensar que va a cambiar así de pronto la historia, "veamos si va a ser capaz de quebrar medio siglo de bloqueo con Cuba", dijo Guzmán al manifestar que le extrañaba por ejemplo que el presidente venezolano, Hugo Chávez, esté tan contento por la victoria del candidato demócrata.
"No es poca cosa que un hombre negro llegue a la Presidencia de Estados Unidos. Ojalá se ponga a la altura de lo que está ocurriendo en el mundo", dijo Chávez en uno de sus discursos, al referirse a la victoria de Obama.
En coincidencia con el diplomático boliviano, algunos empresarios privados y líderes políticos no alientan muchas ni buenas expectativas sobre las relaciones entre ambos países, actualmente deterioradas, sobre todo en el tema económico.
Para del senador de Poder Democrático y Social (Podemos), Carlos Borth, tras la suspensión de las actividades de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), como corolario de los continuos roces del gobierno de Evo Morales con el de ese país, pensar que mejorarán las relaciones es poco probable.
"Ese en un error político tan grande del gobierno de Morales, que no sólo le pone una situación incómoda ante EEUU sino que le puede obligar al nuevo Presidente de Estados Unidos a asumir una posición dura con Bolivia y desaprovecharse lo positivo que puede traer el perfil del nuevo presidente Obama", sostuvo.
El diputado de Podemos, Edwin Jiménez, por su parte, expresó su esperanza de que con Obama se puedan restablecer las relaciones cordiales entre Bolivia y Estados Unidos, y puedan los embajadores volver a sus funciones.
Anotó que pueda que Obama le dé sus propias características a la nueva gestión gubernamental, pero las políticas de Estado definidas no van a variar, más aún considerando que será un gobierno demócrata que han sido los más duros con Latinoamérica. Fue un presidente demócrata, Bill Clinton, que le quitó la visa a un presidente boliviano, a Jaime Paz Zamora.
"Sólo en Bolivia las políticas de Estado cambian con los gobiernos, por ejemplo la política de lucha contra el narcotráfico del Presidente está por encima de la política de Estado definida".
Anotó que si bien Obama no anticipó nada de su relacionamiento con América Latina, se espera que mire hacia la región, porque ha recibido un importante apoyo de los latinos residentes en EEUU, gran parte de triunfo se debe a que habló de favorecer a las clases más desposeídas, a los migrantes, el caso particular de los latinos. "Ojala con políticas migratorias y exterior, pueda devolver lo que han hecho los latinos, al darle su apoyo y contribuir a su victoria", dijo.
Entusiasmo, en oficialismo
La llegada de Barack Obama al Gobierno de EEUU es leída desde otra perspectiva, más alentadora, por varias autoridades gubernamentales, entre ellas por el presidente Evo Morales, y varios dirigentes sindicales afine al presidente Morales, quienes no sólo aplaudieron la victoria de candidato demócrata en las urnas el pasado 4 de noviembre, sino que auguran una reactivación de las relaciones entre ambos países.
"Obama es un señor que viene de los sectores discriminados y esclavizados (...), mi gran deseo es que el señor Obama pueda levantar el bloqueo a Cuba, retirar las tropas de algunos países, y también seguro que van a mejorar las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos", afirmó Morales al día siguiente de las elecciones en Estados Unidos.
Para el diputado y jefe de bancada de Unidad Nacional (UN), Alejandro Colanzi, el triunfo de Obama "es una señal de que lo ocurrido en una de las potencias más grandes, como Estados Unidos, de que el mundo está cambiando".
"Se abre la esperanza para los latinoamericanos que siempre hemos visto a una primera potencia que ha tenido actuaciones prepotentes frente a América Latina. Creo que esa relación de imperio versus vasallo va a cambiar, así sea en lo mínimo. Creo que eso nos permite reconciliarnos con Norteamérica y Norteamérica con el resto de América Latina", aseguró el opositor.
Obama, el hombre de ninguna parte
Flavio Dalostto - Bolpress
El título no es mío. Lo escribió hace algún tiempo una periodista norteamericana. A veces, siendo de todas partes o aparentando serlo, no se es de ninguna. Convengamos que lo de Barack Obama, primer presidente mulato de Estados Unidos, es bastante raro. El tipo nació en Hawai (Oceanía), de padre keniano (África), de madre norteamericana (Euro-América) y pasó su infancia con su padrastro en Indonesia (Asia).
Deja entrever, misteriosamente, para completar su perfil de hombre "universal" una ascendencia indígena americana (Indo-América), y, tal vez para congraciarse con todos los estadounidenses, también desliza la posibilidad de ser pariente de Jefferson, el líder del Sur, en la guerra civil norteamericana del Siglo 19. A Obama solo le falta tener un pariente en la Antártida y otro en la Luna.
A esto se viene a agregar, para profundizar aún más su perfil "Soy de Todos y de Nadie", sus casi insultantes nombres para los oídos norteamericanos. Su segundo nombre (árabe) es Hussein, que es como López en Castellano o Quispe en Aymara; pero que a todos nos recuerda al famoso Hussein de la historia moderna: Saddam, el gran enemigo de los norteamericanos; y su nombre Obama, que suena como Osama u Obama Bin Laden, el archienemigo de Estados Unidos. Con semejantes nombres, y viviendo en Indonesia, no cabe la menor duda que la infancia de Obama fue islámica, y que por conveniencia se deshizo de esa herencia, aunque ésta sobreviva insurgente, en sus nombres.
Así es que Obama, el negro, el blanco, el mulato, el asiático, el árabe, el amerindio, el musulmán, el cristiano, el oceánico, el norteño y el sureño conviven en una única y enigmática personalidad. Si no supiéramos que todo esto es mas o menos cierto, podríamos decir que Obama es una paradoja de la historia, donde el destino parece querer burlarse a carcajadas.
Lo que no es Obama
Obama no es pobre, ni lo fue. Obama no es descendiente de esclavos negros africanos secuestrados y traídos a América. Obama NO es un "afro-americano". En todo caso, es un afro-hawaiano, o mejor un afro-africano. Los blancos norteamericanos no votaron a un descendiente de esclavos, sino a un negro rico de familia "bien". El padre keniano de Obama era abogado recibido en Harvard. Vuelvo a lo mismo de siempre. Ser pobre, ser rico, ser negro, ser blanco, solos son "condiciones". Lo que importa es que se hace con esas condiciones. Ahí tenemos a Martin Luther King y a Colin Powell, ambos negros y de origen pobre. El primero luchó y murió por un Mundo con Igualdad, Justicia y Libertad para todos. El segundo es un asesino masivo de iraquíes.
Ahí tenemos a Evo Morales y a Sabina Cuellar, ambos indios y pobres. El primero encabeza un proceso revolucionario por una Bolivia con inclusión y justicia social para todos. La segunda es un títere de los residuos derechistas de Chuquisaca. Ya sabemos lo que cada uno hizo con su "indianidad". No. Obama No es un afro-americano. No representa la historia del 99,99% de los negros de Estados Unidos. Él es otra cosa. Él es una bonita muestra del sistema de que "un negro puede llegar". El sistema "es justo y lo permite", para que todos vean que "funciona".
En Argentina tenemos nuestro "obamita". Se trata del cantante de canciones alegres y pegadizas de la década del 70', absolutamente incomprometidas Ramón "Palito" Ortega, autor de "Yo tengo Fe". Mientras la dictadura militar torturaba a picana eléctrica a los opositores, el "artista" tarareaba "La Felicidad". "Palito" Ortega era un changuito cañero de la localidad de Lules, provincia de Tucumán. Pasó una infancia de mierda, muy pobremente, ayudando a sus padres en la zafra. De joven, viajó a Buenos Aires y triunfó como cantautor popular, llegando a ser el más famoso.
Hoy, con más de 60 años, tiene el pelo abundante y practicamente negro. El changuito cañero es antropológicamente un indio (nunca lo admitió), pero el sistema se encargó de presentarlo ante la sociedad como un ejemplo de ascenso social "cuando se hace el esfuerzo". "Llegó uno de los nuestros", pensó la gilada argentina. "Llegó uno de los nuestros", pensó la gilada norteamericana, cuando ganó Obama.
El Ciudadano del Mundo que erige Muros
Contratando con su imagen, en parte adquirida por el destino y en parte acrecentada voluntariamente, Obama el pariente del Mundo, el personaje de todas partes y de ninguna, el sajón-watussi-cheroki-polinesio-indonesio-beduino-sunnita-bautista-norteño-sureñ o Obama, presidente "universal", en el año 2006 acompañó con su firma la Ley del Muro patrocinada por George ¡Buhhh!; que proyecta la construcción de una pared monumental entre México y Estados Unidos. Ese hecho nos anticipa la verdadera naturaleza de Obama. Obama es un prolijito del Sistema, un "muchacho bueno", de cuyas intenciones desconfío. Es un oportunista que no tiene pensamiento propio, pero tiene la habilidad de oler para donde sopla el viento, y aprovechar "la volada". Un buen pescador de ríos revueltos.
El "pacífico" que corre a felicitar a los soldados
Sí. Obama se camufla de pacifista, y como quedaba bien, mostró su disconformidad con las formas de la guerra contra Irak, no con la de Afganistán que piensa proseguir y aumentar.
El muy hipócrita va a visitar su ejército de semi-mercenarios a Irak, para "estimular a los muchachos". El ejército norteamericano se nutre de mercenarios latinoamericanos que van a vender su Vida, a cambio de un buen sueldo y la posibilidad de obtener la "ciudadanía norteamericana". No. Obama es un Forro. Se hará el prolijín los primeros tiempos tratando de poner en orden la Casa y dar apariencia de amplio, pero su trayecto pasado nos alumbra su proyección futura. No tuvo empacho en aceptar el apoyo del genocida Colin Powell, para su campaña presidencial. Ésto debería servirnos para anticipar a Obama.
Latinoamérica, a mirar para adentro
Estar pendiente de lo que haga Obama no debe ser nuestra prioridad como Continente. Nada bueno vendrá de él. Nuestra prioridad es tener claro que hacemos nosotros, como profundizamos nuestros procesos internos de Justicia Social en cada país sudamericano y preparamos la Unidad de América Latina. Ya tenemos la suficiente experiencia para oler al lobo detrás de la piel de cordero, o al esclavista bajo la piel oscura. Tengo muchísimas ganas de equivocarme, pero al rengo se lo conoce caminando, dijo Perón
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